viernes, 22 de octubre de 2010

Haz lo que yo diga pero no lo que yo haga

Chicos, hay que ver como nos aconsejan todos los profesores sobre cómo dar clases y lo mal que lo hacen la mayoría de ellos. Porque es gracioso oir decir que tenemos que hablar a toda la clase (hay algunos que no se dirigen a la clase, solo suetan el rollo), llevar muy aprendida la lección (leer la diapositiva y no saber explicarla no es sabértelo), innovar (poner apuntes, y hacer un examen es el método de toda la vida) , ser originales (un artículo de otra persona que no hay quien lo entienda no vale), utilizar las nuevas tecnologías (aparte del cañón, claro, y del pobre compañero que tiene que leer el maldito artículo en una letra mínima, que el muchacho es nuevo porque es joven, pero no tecnológico),  facilitar los aprendizajes significativos, no de memorieta (y es que hay algunos apuntes como los del contructivismo que son mortales), no mandar una tarea excesiva (qué os voy a decir de ésto, si todos nos mandan un trabajo al día mínimo), las competencias emocionales ("¿y es que tú no tienes internet en el trabajo?"), las faltas de ortografía... En fin, que seguramente yo lo haga igual de mal,  pero es que los ejemplos buenos no abundan, y estamos aquí para aprender herramientas, que menos que nos den unas buenas clases que podamos aprovechar, por ejemplo del día a día en el instituto, no la etapa oral, félica, lactante y genital de los niños según Freud, porque cuando tengo a 30 chavales mirándome atentamente, no los voy a amansar contándoles que las etapas dependían de dónde recibiera el niño el placer...

8 comentarios:

  1. Tienes toda la razón del mundo. Como dice Kiko hay que predicar con el ejemplo y no puedes intentar enseñar a alguien a ser un buen profesor cuando tus enseñanzas son pésimas.

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  2. Exactamente. Se pretende que los alumnos aprendamos a aprender, pero para ello hay ciertos profesores que deberían antes aprender a enseñar. Cuando lo logren, que exijan al resto.

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  3. Jeje, muy bueno Inés. Me parece que algún que otro profesor, bueno más bien dos profesoras que todos conocemos,deberían asistir al máster como alumnos no como profesoras porque me da a mí que los conceptos de aprender a aprender no los han pillado muy bien.

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  4. Idem de idem. Solo hacer un apunte ¿Sabes quién fue el primero que lanzó esa famosísima frase con la que titulas la entrada? Un hippie colocado hasta las cejas en el festival de Woodstock.

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  5. Tenemos tendencia a quejarnos de todo en exceso, pero es que hay veces que la realidad supera a la ficción…

    Después de 5 años en la UCLM pensaba que había visto de todo, pero no. Lo último que esperaba es que nos mandasen tarea diaria, nos la revisasen al día siguiente, y hasta nos saquen a la pizarra… Eso por no comentar la colección de perlas con la que nos está obsequiando. Será lo que le ocurre a la gente que no ha trabajado de verdad en toda su vida.

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  6. ¡¡¡Buuuuuffffff!!!
    No sé qué decir. Espero al menos que yo no haya pertenecido a ese grupo de malos ejemplos.
    No obstante, intentad siempre ver el lado positivo (el vaso medio lleno): el ejemplo de lo que se debe y no se debe hacer.
    Aprended con los errores, los vuestros y los de los demás.
    Y, sobre todo, intentad extraer las conclusiones para que vuestra vida como docentes sea el mejor ejemplo posible.

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  7. La verdad es que hemos visto ya de todo, buenos profesores y malos, que lamentablemente es lo que más abunda, pero es cierto, es una manera de que ya sabemos lo que no tenemos que hacer.
    Me ha gustado mucho tu comentario Inés, es la realidad que estamos viviendo.

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